Por Lidya María Colli Noh
En un principio a nadie agradaron las exageradas medidas de seguridad que los organizadores de los dos eventos impusieron -tanto en el recinto del Congreso del Estado, la llamada “Casa del Pueblo”, como en el Centro de Convenciones y Negocios de Chetumal-, pues no solo despreciaron a la gente común y corriente sino hasta a los reporteros locales, que son los que deberían informar de lo que ahí ocurrió.
Y es que, como pasaba en anteriores gobiernos, mientras a los representantes de los medios nacionales se les dio todo, a los locales se les discriminó y trato como si fueran apestados.
Pero el gobernador, tanto en el Congreso, como en el Centro de Convenciones y Negocios volvió a decir que nada de vallas ni impedimentos para que la gente se le acercara y fue así como ya en este ultimo recinto se les permitió a todos los reporteros por igual estar presentes en el salón donde el hablaría. No sucedió así en el Congreso donde no todos pudieron entrar al recinto de sesiones y muchos tuvieron que quedarse en el vestíbulo. Hasta jefes de prensa de las mismas dependencias se quedaron afuera mientras que en el recinto principal había hasta quienes ni son reporteros con gafetes preferenciales. En el caso del pueblo, ya ni que decir, solo se les permitió entrar a los que llevaban una invitación. La gente decía con enojo. ¿Y este es el cambio? Estamos igual que cuando desgobernaba Beto Borge.
En este primer informe hubo de todo. Ahí estuvieron quienes quieren ser candidatos por el PAN a la presidencia de la República el próximo año como la mujer del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, Margarita Zavala Gómez del Campo; el mismo presidente del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortes y el ex gobernador poblano Rafael Moreno Valle Rosas.
Hasta el ex presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, el cuestionado Fidel Gabriel Villanueva Rivero, andaba muy quitado de la pena, como si ya le hubieran dicho que no se preocupe pues no le harán nada por los mas de mil millones de pesos que mal verso y todas las cosas turbias que hizo en el tiempo que estuvo como titular del Poder Judicial.
También algo que se vio como novedoso -aunque era de esperarse por ser el primer año de Carlos Joaquín, y además no ser del PRI- fue que los representantes de las fracciones parlamentarias que integran la XV Legislatura tuvieron la oportunidad de decirle estando el presente lo que otras veces decían sin estar presente el gobernador. Pero los diputados que hablaron fueron muy tibios en sus intervenciones y hasta lambiscones. Claro, esto era de esperarse pues el próximo año habrá elecciones y querían ponerse bien con el gobernador para que los tome en cuenta.
En fin, que el medio hermano del actual Secretario de Energía del país y quien también fue gobernador del Estado, de 1981 a 1987, Pedro Joaquín Coldwell, rindió ya su primer informe de gobierno.
Se recuerda cuando hasta antes de que resultara ganador en las elecciones del 5 de junio del año pasado, se le decía el innombrable o simplemente CJ, por el miedo que tenían sus simpatizantes de que los oyera el BEBO y sus secuaces.

