por Pedro Hernández
En una muestra más de autoritarismo y desprecio a la transparencia, el director del Instituto de Movilidad de Quintana Roo, Rafael Hernández Kotazek, huyó visiblemente molesto del encuentro con la prensa durante el Foro de Movilidad realizado en el Centro de Convenciones de Chetumal.

Su frase lo dijo todo: “vamos a tomarnos la foto pero que no esté la prensa”, dejando claro su inconformidad por la presencia de los medios en este foro.
Y para acabarla de rematar la actitud del funcionario fue respaldada por su equipo de trabajo cercano, particularmente por Maritza Flores, jefa de oficina del despacho, quien no sólo impidió el acercamiento de los reporteros, sino que incluso incurrió en conductas intimidatorias al grado de llegar a ser consideradas como acoso, pues a donde se movieran los compañeros de la prensa también lo hacía esta gente, grabando y hostigando para que se movieran bajo el argumento que no se podía hacer entrevistas, censura total a la labor periodística.

Resulta inaceptable que, en un evento destinado al diálogo sobre movilidad —uno de los temas más sensibles para Chetumal— el principal responsable del ramo decida esconderse, y mandar a su equipo para hostigar a los medios de comunicación.
Funcionarios así no sirven, no se quiere gente que se esconda y mucho menos burócratas que acosan a la prensa. Pareciera que se está perdiendo respeto a la labor periodística en Quintana Roo, por estos personajes que solo son pasajeros en sus puestos.

