Quintana Roo.- Mientras la ciudadanía de Chetumal observa con desconcierto la llegada de más elementos del Ejército Mexicano a su ciudad, el comandante de la 34 Zona Militar, Fidel Mondragón, se limita a decir que: “no hay datos”, antes de retirarse sin brindar ningún tipo de explicación.

La actitud del alto mando militar evidencia un desprecio alarmante hacia la necesidad ciudadana de saber qué está ocurriendo en su entorno.
Resulta inaceptable que el máximo representante del Ejército en la región desconozca, minimice o simplemente se niegue a informar sobre una acción de tal magnitud como el reforzamiento militar en la ciudad de Chetumal, donde en las ultimas 48 horas han llegado miembros de fuerzas especiales y tanquetas artilladas.
La negativa del comandante confirma lo que muchos ciudadanos temen: que las decisiones sobre su seguridad se tomen a puerta cerrada, sin transparencia ni rendición de cuentas. En lugar de ofrecer calma, su evasiva siembra incertidumbre y malestar.

