Por Pedro Hernández
El Partido Acción Nacional (PAN) en Quintana Roo se tambalea en medio de una guerra interna que deja al descubierto lo que por años ha sido un secreto a voces: el partido ha sido utilizado como una fuente de privilegios para unos cuantos. La presidenta del Comité Directivo Estatal, Reyna Tamayo, ha señalado con nombre y apellido a Germán González Pavón, su secretario general, acusándolo de vivir a costa del partido y beneficiarse económicamente junto a su familia.
No es para menos. González Pavón ha ocupado el cargo en tres ocasiones, sumando casi una década con un sueldo que oscilaba entre los 70 y 90 mil pesos mensuales, pues este recibia viáticos, comidas y otros gastos esto sin contar lo que recibían su esposa, sus dos hijos y su nuera, todos ellos con algún puesto dentro del partido.
Pero la comodidad terminó en febrero, cuando el Comité Directivo Estatatal le retiró el sueldo y viaticos. Por lo que a partir de entonces, González Pavón pasó de ser un aliado silencioso a un opositor ruidoso, denunciando a la dirigencia estatal en un evidente acto de revanchismo político.
La respuesta de Reyna Tamayo no se hizo esperar, «Que se ponga a trabajar si quiere Acción Nacional, que sume, que no reste, que sea una persona propositiva; más trabajo y menos grilla».

