Durante casi 20 años, el Albergue Estudiantil de Chetumal operó en condiciones deplorables debido a la negligencia de administraciones pasadas. Pese a ser un espacio clave para estudiantes de escasos recursos, no recibió mantenimiento desde su habilitación en 2005, lo que puso en riesgo la integridad de los jóvenes que ahí se hospedan.
La directora del Instituto Quintanarroense de la Juventud (IQJ), Alma Alvarado Moo, reveló que no se necesitaba una gran inversión para evitar el deterioro, pero el abandono gubernamental de las pasadas administraciones lo convirtió en un sitio inseguro. Las palapas del comedor estaban al borde del colapso, los baños carecían de tuberías y la cocina no contaba con equipamiento básico. Fue necesario cerrar áreas por riesgo de derrumbe.
Ahora con la administración de Mara Lezama, se logró la remodelación que incluyó la habilitación de más espacios, pasando de 74 a 120 lugares disponibles para estudiantes de nivel medio superior y superior. Los aspirantes deben ser residentes de Quintana Roo, comprobar sus estudios y contar con un promedio mínimo de 8.5.
El Albergue Estudiantil de Chetumal, ubicado en la avenida Andrés Quintana Roo con Justo Sierra, ahora cuenta con nuevas áreas como cocina, comedor, lavandería, baños renovados y una rampa de acceso para personas con discapacidad.
Además, Alvarado Moo anunció que existe un proyecto para ampliar el albergue con dos pisos adicionales, lo que permitiría albergar a 156 estudiantes más. También se busca habilitar nuevos albergues en Felipe Carrillo Puerto y Cancún para atender a jóvenes de comunidades rurales.

