Este jueves 24 de octubre, se prevé un acto de desesperación y hartazgo, en el que vecinos de las colonias más marginadas de Cancún, como Avante, La Rivera y Tres Reyes, se manifestarán para exigir que se pavimenten y mejoren sus vialidades, sumidas en un abandono que ha provocado accidentes y dificultades diarias.
A pesar de las múltiples gestiones, el gobierno municipal de Benito Juárez, que encabeza Ana Patricia Peralta de la Peña, ha optado por la indiferencia, argumentando la falta de regularización de las colonias como pretexto para no actuar.
La marcha, esta prrvista a las 7:00 de la mañana, y es un grito de auxilio de quienes, a pesar de ser los trabajadores que sostienen la economía local, son relegados a vivir entre calles destrozadas y sin servicios básicos. Mientras tanto, las autoridades se escudan en excusas presupuestarias, ignorando las verdaderas necesidades de los más vulnerables.
Irma Zúñiga Corona, que tiene su vivienda en una de estas colonias, denunció que los políticos no tuvieron problema en prometer mejoras durante las campañas, pero una vez en el poder, se olvidaron de quienes los apoyaron con sus votos.
Señalan que la hipocresía política que prioriza grandes obras de infraestructura como el puente Nichupté, cuyo principal objetivo es mejorar la imagen turística de la ciudad, mientras los colonos enfrentan un viacrucis diario por calles intransitables. La inversión pública parece estar diseñada solo para quienes generan ingresos turísticos, dejando de lado a quienes, a duras penas, mantienen en pie la economía local.
La lucha vecinal, bajo el lema “Unidos por un mejor servicio público de vialidad”, busca no solo que se arreglen las calles, sino que se visibilice el profundo desdén de las autoridades hacia las zonas más pobres de Cancún. La clave de esta protesta, insisten, será mantenerse unidos para obligar a un gobierno municipal que prefiere mirar hacia otro lado, a escuchar y actuar.



