Una hazaña que marcará la historia del automovilismo mexicano, donde Sergio ‘Checo’ Pérez se consagró como el ‘rey de los circuitos callejeros’ al asegurar el tercer lugar en el Gran Premio de Las Vegas y, con ello, el subcampeonato en la Fórmula 1. Este logro excepcional se erige como el mejor resultado alcanzado por un piloto mexicano en la máxima categoría del automovilismo.
Enfrentando la feroz competencia con su compañero Max Verstappen y superando al siete veces campeón del mundo, Lewis Hamilton, Pérez demostró su destreza en la pista y la capacidad de desafiar el dominio establecido. ‘Checo’ se convierte así en el ‘mejor del resto’, consolidando su posición como una figura destacada en la élite automovilística.
Y es que en el vertiginoso mundo de la Fórmula 1, el piloto mexicano Sergio Pérez experimentó un año lleno de giros y desafíos. Inició con el rugido de la victoria al conquistar dos de los primeros cuatro Grandes Premios y la carrera sprint de Bakú, alimentando las esperanzas de un posible campeonato junto a su compañero Max Verstappen en Red Bull Racing.
Sin embargo, la temporada no fue un camino sin obstáculos. Entre los Grandes Premios de Mónaco y Gran Bretaña, Pérez se vio excluido de la Q3 en la clasificación, enfrentando críticas y dudas sobre su rendimiento. A pesar de altibajos, resurgió con tres podios en cuatro carreras entre Hungría e Italia.
El verdadero desafío llegó con dificultades en Japón y Qatar, desencadenando cuestionamientos sobre su futuro en Red Bull. Pérez, respaldado por un contrato hasta 2024, trabajó incansablemente, superando adversidades y culminando la temporada con un merecido subcampeonato en el Gran Premio de Las Vegas.
«Sin duda ha sido muy duro, más que nada mantenernos enfocados en lo que teníamos que hacer», reveló Checo Pérez, incluso el piloto destacó la complejidad de manejar el RB19 y la clave para el éxito: mantenerse enfocados y adaptarse.







