Por Atila Hernández Ruiz
La muerte todo el mundo recorría
Buscando a quien llevarse de esta tierra
Llegó a México, y quien se lo diria,
Se encontró un ambiente de gran guerra.
Luchando casi solo y con pasión
El «peje» con denuedo se enfrentaba
Por lograr su «cuarta transformación»
Que a los corruptos no les agradaba.
Para quitarle tanta carga y amargura
La parca se lo llevo a descansar
«Descansa en paz» -le dijo con dulzura
Ya otro vendrá en tu lugar.
Luego a Quintana Roo se dirigió
Donde Mara Lezama gobernaba
Y donde «el tío Charlie» le dejó
Una entidad toda endeudada.
Tú te quedas porque apenas vas entrando
Dijo a Mara la huesuda suspirando
Demuestra que las mujeres van ganando
En las cosas que los hombres van fallando.
Vigila, eso sí, a tus ayudantes
Pues hasta ahorita no han tenido resultado
Piensan que las cosas son como antes
Y no entienden que las cosas han cambiado.
Después al Congreso fue la muerte
Donde vio a 25 haraganeando
Les dijo «hasta aquí llegó su suerte»
Y uno a uno se los fue a todos llevando.
Después los once municipios recorrió
Y vio un panorama de la «fregada»
Sin piedad a los alcaldes recogió
Y los llevó a su última morada.
Vio al «tío Charlie» con gran escozor
Y se lo llevo sin compasión
Para hacerlo embajador
Pero en un enorme panteón.
Y así después del recorrido
Del estado se alejó muy satisfecha
Congratulandose de haber venido
Pues ahora sí fue buena la cosecha.

