Por Atila Hernández
En principio muchos creíamos que la gobernadora Mara Lezama Espinosa, sería más de lo mismo que hicieron casi todos sus antecesores.
Pero parece que no va a ser así.
Hoy en el encendido de luces rosa en el palacio de gobierno, con motivo del programa de prevención de cáncer de mama, dijo que la tradicional comida que se hacía los días 8 de octubre en la casa de gobierno, por el aniversario del Estado, y a la que solo asistia la élite gubernamental, fue cancelada y será en la explanada de la bandera con la gente y comiendo tacos, kibis y demás antojitos que come el común de la población.
Y anunció que el domingo viajará a México, y estará allá hasta el martes para gestionar apoyos para el Estado ante varias secretarias del gobierno federal. Esto no lo decían antes sus antecesores. Ni se sabía adónde iban.
Dijo también algo muy sabio: Que el regalo más importante que nos podemos dar los seres humanos es la salud, porque si no tenemos salud todo pierde sentido.
Ahora sí la gobernadora parece hablar con hechos, como parece hacerlo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

