Hoy la Fiscalía General del Estado y el DIF estatal realizaron una disculpa pública por su pésimo actuar, pero no se las aceptaron por la afligida madre.
El 13 de junio del año 2017 la madre de dos niñas comenzó una batalla en la que exige justicia por el abuso sexual cometido por un maestro del Centro Integral de Primera Infancia (CIPI) ubicado en la colonia Arboledas de Chetumal, en perjuicio de sus dos hijas infantes que en ese tiempo eran una pequeñitas que no pasaban de los cinco años.
Desafortunadamente las autoridades han sido omisas y hasta estúpidas, porque no hay otra palabra para describirlos, ya que hay elementos que supuestamente están ampliamente capacitados y estos argumentan que lo ocurrido son ‘tocamientos comunes’ por lo que uno se pregunta, que tendrán en el cerebro este tipo de personas encargadas de impartir justicia.
Este viernes las autoridades del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y Fiscalía General del Estado (FGE) emitieron una disculpa pública, como establece la recomendación CDHEQROO/ 16/ / 2021/ 1, por todas las omisiones que han hecho las autoridades, pero esta disculpa no fue aceptada por la madre, ya que ella señala no aceptara una disculpa hasta no haber justicia por el atroz hecho cometido en contra de las niñas ya que si aceptara las disculpas sería solamente seguir con la simulación de tales autoridades.
El 13 de junio del 2017, un profesor de Educación Artística del Centro Integral de Primera Infancia (CIPI) situado en el Fraccionamiento Arboledas, incurrió en abuso sexual en perjuicio de dos niñas infantes, desde ese entonces la madre ha buscado justicia, pero en ese transitar se topó con desacato del Ministerio Público, desinterés de autoridades de primer nivel de la FGE y DIF, además de estigmatización social.
Dos años después tuvo que recurrir a asesoría y servicios particulares de especialistas en atención temprana, para presentar argumentos ante órganos de buena fe, ya que las autoridades de la Fiscalía General del Estado simplemente fueron obsoletas e ineficientes, por lo que la mujer logro acreditar los agravios sufridos por sus hijas de parte del profesor, y las autoridades reconocieron su desacato y todavía así la pandemia por COVID-19 fue factor para dilatar la instrucción.
La directora del DIF y la vice fiscal de Justicia en la Zona Sur, María Elba Carranza Aguirre y Estela Labastida Mendoza emitieron la disculpa pública.
Donde señalan que los supuestos responsables están bajo investigación, pero la parte agraviada no le aceptó, toda vez que no se ha impartido justicia, además de que los responsables de ello continúan en labores.
Por eso advirtió continuará el procedimiento hasta se proceda en contra de ellos, porque en la presente administración estatal, «quien la hace… No la paga», denunció la madre de las pequeñas agraviadas.




