El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción, Diego Cortés Arzola, señala que se debe legislar o realizar una modificación en la ley de obras publicas del estado de Quintana Roo, para fortalecer a las empresas constructoras de Quintana Roo, ya que estas no dejaran mal al estado, caso contrario a lo hecho por empresas de otras entidades que vienen a realizar obras las cuales dejan inconclusas, o no son de buena calidad lo que termina afectando a los quintanarroenses.
“En ese sentido hay que ir un poco mas de raíz, se debe trabajar en una iniciativa de ley o en una modificación en la ley de obras publicas del estado de Quintana Roo, para fortalecer a las empresas formalmente establecidas, esto para que se pida la formalidad dentro de Quintana Roo y así en caso de que se de una eventualidad respondan”.
El presidente de la CMIC en Quintana Roo, manifestó que el trabajo que realizan las empresas afiliadas a la cámara con largo historial en la industria de la construcción, son trabajos de calidad en las que sería penoso para ellos como empresas de Quintana Roo, dejar obras mal hechas en las que luego estén señalándolos como malos constructores, caso como ocurre con las empresas foráneas que vienen a trabajar en el estado de Quintana Roo al ganar las licitaciones y que dejan ‘votadas’ las obras como lo ocurrido en la comunidad de Calderitas, donde la obra de remodelación del malecón y la zona restaurantera quedo sin realizarse ya la constructora que no tiene ninguna representación legal en la ciudad de Chetumal y cuyas oficinas sede se encuentran en la ciudad de Chilpancingo en el estado de Guerrero se retiraron, esta empresa se hace llamar IUSA Construcciones.
“Nosotros vivimos de esto porque somos verdaderos constructores no somos de trienio o sexenio, ni de ocasión, ya tenemos una temporalidad y esto es nuestra actividad económica principal, por eso podríamos responder en caso de cualquier situación, las empresas locales afiliadas en la cámara ”.
Cortes Arzola abundo en el tema de las empresas de la construcción que dejaron de pertenecer a la CMIC a causa de la pandemia de Covid-19, donde anteriormente se tenían al menos 210 afiliadas en la cámara pero debido a la dura situación económica que se presento con las micro empresas, estas no pudieron sostener la plantilla ni el equipo y por tal motivo no han vuelto a refrendar su afiliación y únicamente tienen 140 registradas, por lo que se espera que para el próximo año el resto de las empresas vuelva a recuperar su economía y puedan afiliarse nuevamente a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.
“Tenemos un universo de al menos 210 empresas para afiliarlas, este año vamos con 140, pero se debe cumplir con la meta y para el 2023 esperamos poder recuperar la afiliación que teníamos antes de la pandemia que era de 210 empresas afiliadas, esto paso porque las microempresas son las que no pudieron sostener su afiliación ya que no han visto una reactivación clara, ellos no pudieron sostener sus plantillas y tampoco su equipo, fue muy difícil”.



