Por Atila Hernández Ruíz
Decía anteriormente que mientras no se desborden las pasiones y los ánimos en nuestro país, no habrá ningún problema. Pero si llega a surgir algún, o algunos fanáticos, que no toleren tantos ataques e insultos al presidente Andrés Manuel López Obrador y secuestren o asesinen a esos enemigos que todos los días le hacen la vida imposible, ahí la cosa ya cambiará.
Porque como ya hemos dicho, en el país se está viviendo una guerra de ataques verbales entre ambos bandos que si ciertamente por un lado hacen que todos nos enteremos de cosas que no sabíamos, por el otro desgasta e impide el avance de las cosas positivas que se podrían hacer.
Está pasando en el país como pasó en Quintana Roo, con el gobierno de Miguel Borge Martin(De 1987 a 1993) que se enfrascó en una guerra de ataques recíprocos con el diario «Novedades de Quintana Roo».
Pero como ya hemos dicho también, el presidente López Obrador está protegido por Dios (y por las fuerzas armadas, a las que les ha dado inmenso poder) y por eso parecen no afectarle tantos ataques.
Y, curiosamente, cómo contra las fuerzas armadas sus «adversarios», como él los cataloga, no dicen nada? Porque el «miedo no anda en burro, como dice el refrán.
Yo me pregunto, logrará con todo esto el presidente su «Cuarta Transformación» que entre otras cosas busca que México sea un paraíso terrenal? (Continuará).

