Por Atila Hernández Ruíz
Recuerdan cuando Carlos Manuel Joaquín González llegó a la gubernatura del Estado en las elecciones del 5 de junio del 2016 postulado por la coalición PAN-PRD, porque su partido el PRI no le dio chance de participar y él renuncio a el?
Y recuerdan que cuando era candidato muchos creían que no sería el gobernador pues creían que el bueno sería Mauricio Góngora Escalante postulado por la coalición PRI-PVEM-PANAL?
Y recuerdan que sus seguidores hasta lo llamaban el innombrable o «CJ» para no quemarse pues sospechaban que él iba ser el bueno pero no tenían esa seguridad?
Porque se decía que su medio hermano Pedro Joaquín Coldwell, entonces Secretario de Energía del país, había recibido del presidente Enrique Peña Nieto la promesa de que él sería el sucesor de Roberto Borge Ángulo, como en efecto sucedió.
Pues lo mismo se dice que está pasando ahora con su sucesor o sucesora.
Cómo ya dijimos, Joaquín González no quiere contrariar a López Obrador por varias razones y va a dejar que su sucesor o sucesora sea el o la que él presidente quiera.
Y aunque se dice que en los tres años que lleva, López Obrador no ha metido orden en el país, quierase o no él es el presidente y por lo tanto el que manda (Continuará).

