Elementos de la policía municipal acudieron a un reporte en el que se señalaba una mujer y un niño llevaban varios días sentados en el cruce de la avenida Erick Paolo Martínez y Constituyentes del 74.
Al llegar los elementos de la Policía Quintana Roo se entrevistaron con una mujer que se encontraba llorando y con hambre, puesto que señalaba que desde hace cinco días fue corrida de su casa por un familiar y se encontraba durmiendo en el estacionamiento del supermercado Aurrera desde aquel día.
Ante tal situación los uniformados quedaron conmovidos difícil situación que atravesaba la mujer y le compraron latas de atún, galletas y un refresco para que pudiese consumir alimentos y darle a su hijo.

