Por Lidya María Collí Noh
Hoy 25 de septiembre se cumple un año de que el gobernador Carlos Joaquín González asumió la gubernatura del Estado.
¿Qué ha pasado en este primer año de un gobernante que surgió de un partido que no es el PRI pero que en realidad es más priista que los mismos priistas? Y lo decimos no tanto porque el antes de ser postulado por el PAN y el PRD era priista sino porque ahora en estos tiempos los partidos ya no interesan porque todos son lo mismo.
Pero volviendo a lo que nos preguntábamos acerca de que ha pasado en este primer año, la respuesta que muchos dan es que no se ha hecho gran cosa, salvo que se ha encarcelado al causante principal del desastre en que le dejo el Estado, su antecesor Roberto Borge Angulo, el BEBO como le dicen. Aunque esto no resuelve gran cosa.
Y no se ha hecho gran cosa no solo porque apenas ha transcurrido un año de su gobierno sino porque el equipo con que cuenta Joaquín González definitivamente no la hace. Al gobernador se le ve como un hombre bien intencionado que quiere hacer las cosas bien y con honestidad pero sus colaboradores están como la abeja africana, haciendo como que trabajan pero sin rendir frutos.
Y era de esperarse, la mayoría de quienes integran su equipo de colaboradores son personas que además de no tener ese sentido de servicio, no tienen la experiencia, la capacidad, ni la honestidad, y mucho menos el interés de hacer las cosas bien, como proclama el gobernador.
Es inconcebible que teniendo ya el Estado casi 43 años como tal -el próximo 8 de octubre los cumplirá- en algunas de las secretarias no tengan censos, estudios y programas que definan el rumbo que se está siguiendo. Hay dependencias donde apenas se están haciendo censos, inventarios y programas, cuando ya estos debían existir para saber con que se cuenta, que está mal y que se debe hacer.
Y eso es solo una cosa. Hay muchas otras que indican que el gobierno del cambio no ha cambiado gran cosa.
El mismo Carlos Joaquín González lo reconocía hoy y lo reconoció el pasado 9 de septiembre cuando rindió su primer informe de gobierno: “Aun falta mucho por hacer -dijo- y nuestro desafío ante la sociedad sigue siendo el mismo que el del primer día”.
Pero dijo algo que nos da la razón: “No superaremos nuestros problemas -expreso- sin un profundo cambio en las conductas”.
Dicho en español y para ser más entendible quiere decir que si no hay un cambio de actitud tanto entre sus colaboradores como también entre los gobernados, las cosas no van a cambiar.
